6 jun 2015

Diosdado Cabello pide pruebas

.- Revuelo mediático; sin nada concreto.
Lo que ha habido hasta ahora, en concreto, es una información de prensa; propiamente un revuelo mediático; y la escueta confirmación y aclaración, de alguien del Departamento de Estado de los EEUU; de que las fiscalías de Washington y Miami, entes federales independientes del Gobierno: y  la DEA; están investigando sobre acusaciones acerca posibles relaciones de Cabello y otros funcionarios venezolanos con el narcotráfico. Con la precisión expresa de que ningún organismo el Gobierno tienen que ver con el asunto. Solo se ha dicho que se está investigando desde tiempo atrás. No hay ninguna acusación.
Más resonancia o estridencia han dado al tema, Tarek El Aissamí el gobernador de Aragua; aparentemente reaccionando, o, según, contratacando; y sin aclarar qué tienen que ver; pidiendo la extradición de Rafael Isea, Eladio Aponte Aponte y Leamsy Salazar; y Tarek  William Sabb, el Defensor del Pueblo al descalificar la utilización de las declaraciones, según, “de un delincuente” para acusar a Cabello. Y sin precisar pero suponiéndose que el delincuente sería Walil Mackled; o Rafael Isea.  Aparte la acusación difundida por ABC, atribuida a Salazar, de que Cabello, según sería  el jefe del Cartel de los Soles. Pero, hasta ahora, de las bases concretas de la investigación que se estaría haciendo a Cabello; no se sabe, ni de la fuente informativa ni del supuesto denunciante; ni de lo que se le acusa. Y tampoco hay una razón precisa de por qué en este momento es que se plantea la cuestión.


.- No había  “pruebas” contra  Aponte Aponte, ni Isea.
Ante las primeras acciones oficiales de la FGR hacia solicitar a la AN  el antejuicio de mérito al  magistrado chavista  Aponte Aponte; inicialmente, se defendió acusando que se trataba de una acción contra Venezuela, contra la revolución bolivariana, etcétera; contra Chávéz, que era el objetivo. Declaró exaltado que se defendería  y que demostraría que todo de lo que se le acusaba era falso; solo un montaje. El hasta entonces presidente de la Sala Penal del TSJ; llegó a anunciar que no esperaría la aprobación parlamentaria de que se la allanara; y que se despojaría voluntariamente de la inmunidad para demostrar con pruebas su inocencia Luego solo, no, de días, sino de horas; apareció declarando fuera del país; y  presentándose a la DEA  como “testigo protegido”. Isea y Salazar; después, aunque con la variante de que ni se defendieron ni justificaron; recorrieron rutas similares. Aunque ni se defendieron ni hablaron de  “pruebas”.
.- Cabello pide  pruebas; sin ser acusado. Hecho y prueba. Raskolnikov y Corleonne.
Dentro de su insuficiencia y mediocridad habituales; la reacción de Cabello ha sido  torpe; más de  lo que es habitual en él. Se ha plantado en negar que haya pruebas; en retar a que se presenten. Estando obviamente consciente de que si hasta el momento no hay acusación concreta en su contra; tampoco podría haberlas. Oficialmente solo hay la ratificación por el gobierno de EEUU; de que está dentro de una investigación relacionada con el narcotráfico. Más nada; y sin más especificación.
Stricto sensu, pedir pruebas no es negar. Quién pide “pruebas” no está  aceptando pero tampoco rechazando su eventual responsabilidad en algo; sino exigiendo, y hasta retando, a sus eventuales acusadores que, según, se la demuestren. Partiendo además de que  “hecho” y “prueba”, no están sustancialmente inter-determinados; propiamente, esas dos categorías, objetivamente, son indeterminadas entre sí. Llegan a serlo, solo cuando son mediados subjetivamente.  Que no haya o que no se tengan pruebas de un hecho; no es demostrativo de que no haya sucedido; sino, y exclusivamente, de que hasta el momento y la circunstancia, no se le ha convencionalmente demostrado. Hay mucho que cortar en esto; y no es el tema, sino como referencia.
En nuestra cultura occidental tenemos dos casos paradigmáticos de esa indeterminación entre “hecho” y “prueba”. Raskolnikov sabía que el inspector Petrovich sabía que él era el asesino; pero que no tenía cómo probarlo. Y  éste, a su vez, sabía que aquel sabía que él lo sabía; y que. también sabía que no tenía como probarlo. El otro caso es el de Don Corleonne. Sus redes mafiosas abarcaban todo Chicago y operaban, hasta retadoramente, a la luz del día; a la vista de todos; y en las narices del FBI; pero durante mucho tiempo no hubo manera de probarle nada, tribunalIciamente. De hecho, en ninguno de ambos  caso se llega a probar tribunaliciamente  nada. El personaje dostoyeskiano finalmente confiesa y se entrega; y El Padrino; es preso por evasión fiscal.  
Aparte de que  en definitiva haya  o no base para que eventualmente lo acusen; que se le declare o no culpable; que Cabello asuma, que rete, a que se le muestren “pruebas” es una torpeza política superior. Pues no siendo una cuestión privada, sino política; no se trata solo, en tal caso, de tener la consciencia tranquila; ni de, en tal caso, “restearse” o jugárselas; sino de saber dónde se está parado, y actuar consecuente, consistentemente. De actuar en función del rol que se supone que se juega; y jugarlo sobriamente. Pues, independiente de lo chimba que haya sido la forma como llegó a ser “segundo hombre del chavismo” y presidente de la Asamblea Nacional; lo que le tocaba, de acuerdo a su rol formal; no era precisamente, retar a que le mostraran pruebas. Sino, y en tal caso, esperar o exigir que se formule la acusación.    
 .- Cabello asumió su defensa, solo.
Las reacciones de los chavismos no han sido las habituales; de armar la alharaca retórica de costumbre de llamar a la movilización ante la supuesta eminente ofensiva imperialista; etcétera; de convocar a las milicias a ponerse rodilla en tierra. Lo más han sido, en un primero momento, declaraciones, casi a título personal, de “panas”; de algunos burócratas chavistas; “meterse con Diosdado, es meterse con todos”, dijeron  Maduro y algún vicepresidente o ministro. La defensa real de Cabello, la asumió y ha mantenido, él mismo, José Vicente Rangel y algunos voceros y burócratas chavistas, de los más descalificados. La demanda contra los medios es suya personal; como ha sido suya la pretensión de asociar su caso a la resolución de Obama. Ya dejada esa campaña oficial, olvidados los “10 millones de firmas”;  puso y mantuvo en su programa de TV un cartel de “Obama deroga ya”. El único organismo que se pronunció identificándose y solidarizándose con él fue la AN con una resolución de la mayoría chavista. Indicativamente, aparte de algún organismo de base; ni el PSUV, como, partido, ni el Polo Patriótico; ni el Alto Mando de las FANB; ni siquiera los gobernadores, en buena parte 4-febreristas; se pronunciaron. Quienes se manifestaron apoyándolo, lo hicieron, en la mayoría de los casos sobre el término de que se trata de una acción contra el país, contra la revolución, etcétera; no contra él propia, personalmente. Con el caso notable de Mario Silva que, teniendo que defenderlo bajo presión obviamente; lo hizo, pero enfatizando  que lo que hay es “una olla” contra Venezuela de la derecha internacional y demás; con lo que hizo de obviar la incoherencia de hacerlo cuando  en el video del G2, señaló a Cabello como uno de los principales  corruptos de la alta cúpula chavista.
.-Ahora,  el enemigo no es “el Imperio” ni los EEUU; sino “la derecha internacional”.
La muy tibia reacción a la manipulación mediática de la investigación sobre Cabello, contrasta con la que hubo ante la Resolución de Obama sancionando a siete venezolanos. Sobre todo si se considera que los seis militares y la fiscal afectados por ella, no tenían ninguna relevancia ni política ni gubernamental; eran subalternos. Mientras que aquel, aparte de cómo y por qué; al fin y al cabo, es el vicepresidente del PSUV, el presidente de  la AN, y mediáticamente es vendido, nada más y nada menos,  que como el segundo hombre del régimen.
Además de esa tibia reacción de los chavismos; también y hasta en más alto contraste con la de cuando las sanciones ; ahora, la retórica no se refiere a los EEUU ni al gobierno de Obama, ni siquiera al “imperialismo”; sino a una inconcreta, difusa, “derecha internacional” o “mundial”; sin rostro ni nombre ni apellido. Aunque la información corroborada oficialmente es que entes estatales, pero federales, de los EEUU son quienes realizan las investigaciones en las que aparecería  Cabello.
Para remate,  la reacción oficial chavista ante el caso Cabello; propiamente madurista-psuvista; está enmarcada en el avance sostenido en la mejora de las relaciones diplomáticas venezolano-estadounidenses, hacia el muy próximo intercambio de los embajadores en el corto plazo. Luego de dos reuniones de Maduro con Shannon, por invitación; y una con el enviado especial de Obama, Bernie Aronson, para el diálogo colombiano de paz en La Habana. Tal es el giro en la posición oficial; que burócratas chavistas, maduristas, acusan a la derecha venezolana, de tratar de sabotear la mejora de las relaciones con los EEUU. Según; la convocatoria unilateral,  forzada, de López para marchar el pasado sábado 30; iría en esa dirección. Y, evidentemente en sintonía con esa línea; un parlatino acusó a EXXON-MOBIL de estar saboteando las relaciones con el gobierno recién electo de Guyana.    
.- Más desconcierto y  crisis interna en los chavismos.
El efecto que la manipulación mediática de la investigación sobre Cabello tiene, de desconcierto y profundización de la crisis interna en  los chavismos, es profundo y generalizado. Primero, porque se  trata de un hecho, en el que, aunque sin acusación concreta;  se señala  precisamente al burócrata chavista; aunque vicepresidente del PSUV; es el más cuestionado y rechazado internamente desde todos sus sectores; prácticamente con solo apoyo burocrático. Segundo, porque en la circunstancia, la mayoría de los chavismos de base, sus víctimas y enemigos internos, de ambos, se encuentran compelidos a alienarse, a ser solidarios,  con el madurismo, por una parte; y con el 4-febrerismo por la otra; a sabiendas todos, de que las retóricas de ocasión, oportunistas; de ambos; como siempre; apuntan a justificar su hegemonía excluyente interna. Y, tercero, y sobre todo; por lo intraficable que la resulta a cualquier chavista de cualquier chavismo; la incoherencia entre la retórica de “la radicalización anticapitalista”  “antimperialista”, etcéteras; y la práctica gubernamental concreta. De una  radicalización que sería la respuesta a “la guerra económica”, a la “desestabilización”, al “cerco informático”, etcétera; que según, sería  la causa de la crisis que se vive. Mientras risueña y hasta saltarinamente,  se avanza en la regularización de las relaciones con el epicentro del imperialismo y del capitalismo mundiales; el gobierno de los EEUU.  
.- La guerra entre madurismo y el 4-febrerismo, el estancamiento nacional y del CNE.
Nada; nada de lo que hoy sucede en el país; y, tampoco,, de lo que no sucede; se entiende, si no se parte de que el epicentro de la dinámica nacional, hoy, en el post-chavismo, es la crisis interna, continua, sostenida, de los chavismos. Es el resultado de la implosión de lo que hasta el 2012 fue el chavismo; de la confrontación caótica en que están sumidos las decenas de  grupúsculos chavistas que hacen de sobrevivir manteniéndose pegados al Poder; generalizada, pero polarizada entre el madurismo y el 4-febrerismo;  en  lucha sin cuartel ni salida intermedia, por la sucesión de Chávez y la hegemonía en el control del Poder.
Esa guerra interna en los chavismos por la hegemonía; hoy  y desde hace rato, está  estancada; en un cierto equilibrio político y político-institucional entre poderes fácticos; el nacional y los regionales; que frena cualquier impulso hacia dar respuesta a  cualquier cuestión; sea y trátese de lo que sea y del alcance que sea. Referencias de ese estancamiento las hay  “como arroz” en todos los ámbitos del país. Desde en las dimensiones macro de la crisis económica, la inseguridad, la corrupción, el régimen cambiario; la dolarización; etcéteras; hasta en los niveles más relativos a la cotidianeidad de la gente; como el de las alcantarilla, de las calles, sin mantenimiento mínimo, sin tapa; en las que caen y mueren niños y sus madres   De tal forma que en ese estancamiento total, está la explicación del estancamiento electoral actual. La crisis en el sistema electoral; como desde hace 10 años, hoy sigue absolutamente controlado por los chavismos. Pero con  al novedad de que en el CNE, sin Chávez: hoy no hay unidad de dirección;  ninguno ni madurismo ni 4-febrerismo, tiene el control total; la hegemonía absoluta suficiente como para imponer en todas sus fases el curso y sentido de las decisiones internas que determinarán los resultados definitivos. A mitad de año; paralizado; trancado; a no más de cinco meses para las parlamentarias; el organismo  no logra definir ni fecha ni calendario ni la redefinición de las circunscripciones. A pesar de la incertidumbre y la desconfianza generalizadas; de la descalificación institucional que ello implica; en general y en los chavismos mismos; de las tensiones que eso genera. Y hasta de las presiones internacionales mismo por parte de algunos de los regímenes históricamente más solidarios y amigos del chavismo.
La lucha interna entre chavismos por el control del sistema electoral llegó a su intensidad máxima; a punto de ruptura, en diciembre pasado. La manipulación mediática del  caso Cabello; para algunos, no casualmente;  se subsume en la proyección actual de lo que fue aquella confrontación; en la que el madurismo se impuso al 4-febrerismo a un nivel de la Directiva del CNE; pero no totalmente en sus estructuras internas. Algunas de sus direcciones medulares; como desde cuando Chávez; siguen controladas directamente  por el 4-febrerismo y/o bajo su influencia. Según criterios que circulan; que se destranque la situación del organismo electoral hacia las parlamentarias, está condicionado al desenlace que haya, que oficialmente  se promueva; o se vislumbre, del  caso de Cabello.      
.- Ahora hay más datos sobre las caletas y las lavadoras de la corrupción chavista.
Sobre la corrupción en todas las áreas formas y dimensiones del chavismo; incluidos sus vínculos con el narcotráfico; hay material como para un tratado. Material aportado, centrifugado, desde el chavismo mismo. La centrífuga fuerte; o más intensa y sostenida, comenzó con Velázquez Alvaray,  siguió con Wahil Makcled, Aponte Aponte y Rafael Isea; y, últimamente remata, hasta hoy, con Laesmes Salazar. Sin que todavía no se sepa hasta donde llegará el de García Plaza. En el lapso de esa secuencia de unos seis años; se dan también decenas de casos de los que aquí es suficiente referir los de Antonini y de Yllaramendi, también “testigos protegidos”; de PEDEVAL y Fernández Barrueco. E igualmente se producen testimonios muy espesos de chavistas del más alto nivel sobre las interioridades y perversiones de las cúpulas chavista; testimonios  que dan unidad y secuencia a ese aspecto de  la historia del régimen bolivariano. Los de Muller Rojas y el del G2 con Mario Silva, de antes, Chávez vivo y de luego recién muerto. Y ya en el postchavismo, en el 2014; ya Maduro lanzado a  la promoción del madurismo; sacudiéndose a los chavistas más conspicuos,  a los más de Chávez; la carta de Giordani; y la saga de quienes se solidarizaron con él
Esa centrífuga que desde hace años ha, centrifugado, información interna secretísima, comprometedorísima de los más altos niveles de las burocracias chavistas; información no solo mediática; “noticia crrímini”; sino  vía informantes  tapados y testigos protegidos; por lo visto, sigue montada y proyectando ristras de datos concretos o pistas hacia encontrarlos. Lo que explica que ahora con el madurismo en la agudización de su confrontación interna por la hegemonía; por lo visto, se ha facilitado des-encriptar información; que se entrega o llega a  entes internacionales de inteligencia, en red o nó. Información secreta a partir de la que accesan a  las coordenadas precisas de caletas y lavadoras de la banca internacional;  en que duermen y/o se lavan las, por ahora, decenas de miles de millones de dólares y euros; originados en la corrupción chavista. En cuentas cifradas cuyos discretos titulares son chavistas; con el carácter de funcionarios; o como privados.
.- El caso Cabello estaría siendo activado desde las altas cúpulas chavistas.
Vale insistir en que en el caso Cabello, hasta ahora, lo que ha habido es una manipulación mediática de una información periodística sobre que hay una investigación, de larga data; y que es claro que no solo sobre él. Que no hay acusación o inculpación. Y en que dicha  investigación; aparte  de en qué concluya; se inserta en la centrifugación de información referida. Lo que no es claro, o evidente, es cómo o desde dónde se impulsa o acelera la secuencia  hacia ponerlo a él en la mira; en el centro de la atención; en este momento preciso de confrontación interna chavista. Si se trata de una deriva del procesamiento, digamos, usual, de la información centrifugada, que lleva hacia él. O si más bien se trata de un impulso específico, concreto, para activar el proceso de información orientándolo hacia él. O sea; que no es claro ni obvio, aunque lo parezca; el por qué, ni el cómo, en este momento preciso la cabeza visible del 4-febrerismo es la que se enfoca. Si simplemente en el paneo el foco se fijó en él; digamos, que. “sin más”; o si, por el contrario, el paneo se previó hacia enfocarlo.
Aparte lo que haya dicho cualquier testigo protegido; la aclaratoria del gobierno de Obama de que entes federales son los que investigan a Cabello; y que es desde tiempo atrás y dentro de investigaciones  generales; en las que Washington no participa;  indicarían que, para los EEUU, no se trata de nada especial; sino de una investigación más. Una declaración que no tiene nada que ver con  la concreción de la información de ABC, TWSJ y NYT. Lo que querría decir que los EEUU y sus entes gubernamentales, no son quienes están activando, mediática y en tal caso trbunaliciamente,  el caso Cabello. Y tampoco, “la derecha mundial”; y, menos, la interna. Sino que su activación está siendo, digamos, “endógena”; desde la altas cúpulas y burocracias chavistas.   
.- El cuarto sacudón de Maduro  está pendiente; pero quizás ya no sea necesario.
Aparte de que la  reacción de Cabello  es la más torpe imaginable; la de retar, de pedir, “pruebas”; su problema concreto no es que las haya o nó; que haya o nó base concreta, tribunalicia, para acusarlo en los EEUU. Su problema no es la DEA ni las fiscalías de Nueva York y Florida; ni los señalamientos, con o sin base, de algún informante tapado o de un testigo protegido. Su problema real, concreto es la confrontación del 4-febrerismo con el madurismo; es “endógeno”;  es su lucha por el poder. Una confrontación en la que los comacates vienen perdiendo terreno, margen de maniobra y posibilidades de coger vuelo.
Como analicé en su momento; para Maduro impulsar y llegar a  consolidar su proyecto del madurismo; luego del 5 de julio del 2013 pasar a retiro, en bloque, al alto generalato chavista; se planteó, de entrada, en el 2014, sacudirse los cuatro “duques de alba” sobre los que Chávez tuvo montada la plataforma base de su manejo absoluto y hermético del poder. Giordani, Ramírez, Jaua y Cabello. Por circunstancias que no son el tema ahora; la forma ligth como se sacudió a los tres primeros no ha sido aplicable al último; con quién tuvo, y  ha tenido, que contemporizar más de lo previsto; hasta jugar a aliarse y “bailar pegao” y compartir con él en  circunstancias. La idea era que no repitiera en la AN ahora en enero del 2015.
En la perversión generalizada que metastasía al régimen y a los chavismos en general; y al País; estos, todos, tienen cada vez menos impulso y capacidad de juego. Es un cuadro en el que el madurismo, por razones obvias, ha logrado una supremacía; no la hegemonía;  y el 4-febrerismo, muy menguado, es, sin embargo, la segunda fuerza soportada en el poder regional y local que conservan los comacates. Y en el que, además, está cada vez más activa e incontrolable la beligerancia de los otros chavismos; mismos psuvistas y de Polo Patríótico; que los cuestionan y rechazan a ambos.    
En la crisis creciente de los chavismos; y la profundización y caotización de la crisis nacional; Maduro no ha podido sacudirse a Cabello como había planificado e hizo con los otros tres. Lo ha debilitado y bloqueado; pero sigue ahí; aunque cada vez más bajo su control; y, sobre todo y cada vez más, en su mano, bajo su protección; sigue ahí. Mientras que en el sentido contrario; aunque todavía tiene alguna capacidad de permanencia y beligerancia;  Cabello sabe; que, personalmente, cada vez está más en la mano de Maduro.
Haber sido puesto en foco por la manipulación mediática; a Cabello le da una cierta invulnerabilidad circunstancial, momentánea, en los chavismos; en los que sigue sin mayor apoyo de base; y la posibilidad de un cierto protagonismo; pero en un escenario cada vez más estrecho,  a la defensiva; y solo.. En cada vez más desventaja y políticamente desarmado; al depender cada vez más del apoyo y la protección de  Maduro; que por otra parte, avanza en mejorar las relaciones con los EEUU; que es, según, quien lo tiene en la mira. No se lo sacudió ciertamente; pero quizás ya no resulte necesario.

Caracas mayo del 2015.-    

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