10 jun 2014

Diálogo político, juego trancado

.-*Maduro trancó el diálogo político.
El diálogo político, con la MUD, se trancó, propiamente fue trancado por Maduro: o, igual provocó que se trancara; porque las condiciones que en marzo propiciaron y viabilzaron su convocatoria, cambiaron. Hoy no existen. Al contrario, las existentes lo hacen imposible.
.-*Maduro fue quién lo promovió.
Cierto que fue Maduro  quien promovió  y forzó el diálogo; de hecho quién lo impuso; el diálogo general y particularmente el político. Que era; y sigue siendo, hasta de vida o muerte para él; su única posibilidad de lograr alguna gobernabilidad en el marco de la crisis nacional; sin capacidad ni base propias; y sometido al saboteo y entrabamiento de su gestión desde la mayoría de los chavismos. Buscando algún grado de consenso con sectores de la oposición  en espacios político-institucionales, gobernaciones, alcaldías, fuera de la presión interna. Lo reactivó en marzo en el marco del claro apoyo pero condicionado de UNASUR. Con el aliento que le significó, la neutralización en febrero del golpe de la derecha endógena chavista, contra él; la “contraofensiva fulminante antifascista”.  Y la recuperación progresiva de la iniciativa en la calle, con el cambio del patrón de lrepresión contra la protesta al lograr sustituir la GNB por la PNB. Y, con la importante y fluida interlocución con representantes de los más importantes sectores empresariales del país. Además y, aparte del dialogo con la MUD, estrictamente político. Los diálogos de marzo, parecían apuntar en la perspectiva de que el gobierno de Maduro lograra un cierto ritmo hacia alguna mejora de la situación del país.


.-*Hoy no ya hay condiciones para el diálogo.
Hoy, aquellas condiciones no existen. Los diálogos económicos en general y político-administrativos, sobre aspectos específicos de la gestión pública, hasta hoy aún se mantienen; aunque ralentizados por la falta de implementación de los acuerdos por parte del gobierno, que es a quién toca la iniciativa y los aportes concretos. A  la vez que, también, en el diálogo político se avanzó importantemente; según declararon ambas partes;  según, mostrándose, por parte de quienes lo representaban, la disposición de Maduro a hacer algunas concesiones y llegar a algunos consensos. Pero la confrontación interna y el cuestionamiento general a él mismo y a su gestión; que, según, está significando la pérdida del “legado de Chávez”; se intensificó y agrió; para algunos, a partir del arranque del “proyecto Maduro”. Esto en el marco del  estancamiento la parálisis del gobierno y las continuadas protestas sociales generalizadas diarias. Junto a que aunque neutralizó el golpe de la derecha endógena chavista, luego, no desmontó su estructura  conspirativa; no remató. De lo que resultó  la conformación de una correlación interna de poder en los chavismos, emparejada; en la que ninguno de los grupos  o alianzas de Poder chavistas, está en condiciones de imponerse a los demás. Ni de desentenderse, abrirse, o romper la unidad táctica interna, de sobrevivencia, en que se mantienen.  Todos los chavismos están contra Maduro; que no tiene base propia; y que no dispone sino del poder fáctico del control de la FAN y del Presupuesto Nacional. Evidenciado ello en la militarización sin límite ni sentido de su gobierno. Siendo formalmente el Presidente;   no está en condiciones de imponer en general, nada; y menos algo que choque a los demás chavismos;  o que, por cualquier motivación y con cualquier retórica, pueda aprovecharse para su cuestionamiento interno. Aparte de que fuera  un error, una precipitación para algunos; luce imposible que Aveledo, de la MUD se hubiera lanzado a anunciar una inminente decisión sobre Simonovis; sin una base concreta dada en la mesa del diálogo por los negociadores oficiales. El incidente  evidenció, la absoluta debilidad y falta de poder concreto de Maduro; y la actitud de los chavismos a impedirle cualquier éxito o resultado.   


.-*Débil, sin poder, en manos de sus enemigos endógenos.
Los costos políticos de provocar la suspensión del diálogo; de haber colocado a la MUD en trance de levantarse de la mesa por un mínimo de coherencia y dignidad; se cargan todos a Maduro; que ahora está más entrampado y con menos iniciativa que nunca. Más débil y en manos de sus enemigos endógenos; a pesar del control fáctico que muestra tener de la situación interna de la FANB.  Con una presión internacional menos intensa y apremiante, pero más condicionante; más crítica y escéptica de su gestión. Y enredado en la maraña chavista interna, obligado a negociar sin casi margen de maniobra, para lo que sea que se proponga.
.-*Del discurso del golpe al del magnicicio.
Bien indicativo de lo cerrado del cuadro interno en que está Maduro ha sido el cambio en el discurso sobre la desestabilización a que, según, está sometido su régimen. Entre febrero y abril, supuestamente, la desestabilización era mediante un golpe; o de varios; de los que  nunca hubo ni hay ninguna información consistente.  Desde la ruptura del diálogo político con la MUD en abril; el tema pasó a ser el magnicidio.
El chavismo, sin pena ninguna, siempre ha manejado lo del supuesto magnicidio. Pero  casi siempre asociado, o como componente de un golpe. Lo llamativo de su manejo ahora; es que, luego de meses  de hablar y hablar de golpes; de generales conspiradores presos; de decenas de oficiales investigados, etcétera; de destituciones de mandos militares. Luego; de buenas a primeras, deja de hablar de golpe; y el discurso se concentra en el supuesto magnicidio; armándose  todo el tinglado y una movilización oficialista ante él y sus supuestos responsables. Con la particularidad muy significativa, de que la voz cantante, el protagonismo, lo llevan, no como debía ser el MIJP, Rodríguez Torres; ni Maduro; el gobierno. Sino Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello como dirigentes del PSUV. Sus enemigos  endógenos. 
.-*En el magnicidio no hay militares.
Evidentemente, hablar de “golpes” el chavismo, luego de diez años largos de chavistización de las FAN; primero, es un contrasentido puesto que cualquier golpe tendría que ser dado por militares chavistas o identificados como tales. Y, segundo su denuncia se hizo siempre  sin una dirección interlocutoria clara,  hacia dónde y a  quién se hacía;  ni sobre a quien se denunciaba. Ni a quién se estaba  advirtiendo que se le tenía precisado. Lo que induce, sin opción, a la conclusión, de que  el golpe que se denunciaba no era de fuera del chavismo; sino endógeno, interno de militares chavistas, contra el gobierno, contra Maduro. Al hablar de magnicidio como se hace ahora; se habla de una supuesta operación, solo de civiles. En la que, hasta hoy, no hay  ni se señala que haya, militares involucrados. Ni se menciona como posibilidad
.-*Fuera de juego la MUD oposiciones y  chavismos negocian.
Por su parte, tanto el impulso e inicio del diálogo, como su suspensión, muestran la inconsistencia y, digamos, crisis de la oposición. “Digamos”, porque no puede ser diferente. Nada nuevo. Sin iniciativa ni capacidad real concreta de confrontación. Sin bases reales. Ni siquiera parlamentarias. Un ente estrictamente electoral. Así como en el dialogo, la MUD involucró solo un sector de la oposición; hasta con el rechazo de la mayoría. En su suspensión solo ella queda  involucrada y  afectada. Fuera de juego. Se conoce de vínculos activos y negociaciones concretas entre sectores oposicionistas y chavistas; que se están dando al margen e independientemente de ella. Lo que, siendo una desventaja para Maduro, que deja de ser el factótum de cualquier eventual acuerdo con la oposición; se constituye en una ventaja para otros chavismos que establecen sus negociaciones con sectores de ella, no atados a ninguna política unitaria; por lo demás inexistente.
.-*En el post-chavismo,los chavismos, un desecho, siguen siendo el epicentro de la crisis nacional.
Viene al caso repetir como indicativo de lo profundo de la crisis nacional; que a pesar del desecho que hoy es el chavismo, o, los chavismos; que a pesar de su crisis  y confrontación internas; siguen siendo  el epicentro de la crisis nacional y su dinámica. La oposición no cuenta; ni en la sociedad en su conjunto hay capacidad concreta de confrontación con el Poder. Que Maduro, jefe del gobierno y con el control fáctico de la dinámica de las FANB; haya tenido que bajar la guardia en su iniciativa clave de diálogo político; que acepte hacer el ridículo y ser desautorizado desde los mismos chavismos. A pesar de  haber neutralizado a al más agresivo de ellos, la derecha endógena chavista, 4-febrerista. Y, todavía más;  que ahora se  vea forzado a convocar y darle espacios burocráticos a los chavismos no psuvistas; convocando la primera reunión del GPP desde la muerte de Chávez. Evidentemente buscando compensar su debilidad y falta de bases propias, con alianzas internas con civiles; hasta ahora descartadas. Apunta al punto crítico; realmente el más dramático en la historia del chavismo; ya en el post-chavismo. El momento y punto que para los chavismos es la inminente y ya impostergable  designación de los nuevos rectores y magistrados del CNE y el TSJ. 
.-*Clave para salir de la crisis, un CNE equilibrado. Precisamente.
Con razón se ha dicho  que la clave para salir de la crisis nacional está, o estaría, en la designación de un CNE equilibrado. Tan es así que ello significaría el fin de los chavismos. Eso es claro. Y los chavistas, sus cúpulas, concretamente las que controlan el sistema electoral; son quienes más claro lo tienen. Por lo que lo previsible, a pesar de, o precisamente, por, su crisis interna, es que en su constitución, previsiblemente y en el contexto actual, no van a ceder ni un milímetro. De tal forma que,  sea en la AN, sea mediante la acción del TSJ; el próximo CNE resultará  igual o más cerradamente controlado aún por los chavismos que el actual. El reciente dictamen del TSJ;  aprovechando oportunamente  una vieja demanda engavetada; de que los rectores electorales seguirán en sus cargos hasta ser reemplazados por la AN; parece obviamente dirigida a refrescar al país, pero sobre todo,  a las cúpulas chavistas; que él es la última instancia de su designación en caso de que no haya los dos tercios de parlamentarios que aprueben los nuevos rectores. Las declaraciones de voceros chavistas no dejan lugar a dudas. Lo menos que hay que esperar es que de los tres nuevos rectores a designar, dos, y ya están los candidatos, serán tan chavistas  o más que los actuales. Y que, dentro de los chavismos, ni la última palabra ni el peso principal, en la decisión de quienes sean en definitiva, la tenga Maduro. Sino quienes controlan, o están aliados en el control de la dirección del PSUV la AN y el TSJ.
.-*Control del CNE y el TSJ; tanto sobre la oposición, como internamente.
Naturalmente que el diálogo político con la MUD, menos todavía uno eventual con la oposición, imposible en conjunto, podía mantenerse. Sobre todo siendo que el tema central, el punto crítico, de la agenda de la mesa de diálogo político, era, o sería, precisamente,  el de la renovación de los poderes; concretamente del CNE y el TSJ   Además de lo arriba referido, de las negociaciones que se estarían haciendo por separado, de los chavismos con varias oposiciones; dentro de éstos la lucha interna e inevitablemente las alianzas y  negociaciones por el control de esos componentes clave del sistema electoral, del poder electoral chavista; estrecha el margen de negociación y concesiones a la oposición.  
.-*Maduro sin poder; el chavismo hacia su hora de la verdad. Simonovis un pretexto perverso.
Aparente y lógicamente, ya nadie se hace ilusiones. El diálogo político, no es que está trancado; es que se trancó, se cerró. Se terminó. Maduro no tuvo poder para mantenerlo ni ahora tendría para reiniciarlo. No tiene poder  para nada importante. Los chavismos van hacia su  momento más crítico. Hacia su hora de la verdad La  de mantener o ceder el control total, absoluto que hasta ahora ha tenido del sistema electoral  nacional. Sobre lo que ni siquiera como saludo a la bandera discutirá realmente ni en la AN ni en ningún otros espacio; llámese “Mesa de Diálogo” o como sea. Le es de vida o muerte no ceder ni un milímetro. Simonovis ha sido, perversamente, una bandera y tema retórico en las luchas internas chavistas. Ahora fue el pretexto  para provocar la suspensión del diálogo 
Caracas junio 2014.-      

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