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La AN del 2010 fue igual a la del 2005
El año próximo es 2015; habrá
elecciones parlamentarias. Se elegirán nuevos diputados a una Asamblea Nacional,
(AN), que sustituirá a la actual electa en el 2010.Tanto los chavismos como las
oposiciones, se movilizan para armar sus fórmulas candidaturales; anticipando,
cada quién, que ganará. Y que, la nueva
AN, según, “profundizará la revolución”; o, “creará las condiciones…”,
etcétera, para salir de la crisis en que estamos.
Para las oposiciones, en
general, la AN que resulte de las elecciones del 2015, con una correlación
político-partidista diferente; será la, base para la reconstrucción nacional. Lo
que supone que será diferente a la
actual. Y, obviamente, a la anterior, electa en el 2005, con una participación solo
de no más del 20% del electorado. En el 2010 la MUD llamó a votar masivamente
para demostrar que el país mayoritario rechazaba el autoritarismo; que el
instrumento para salir de él sería la
nueva AN; la actual; que se constituiría
como expresión de esa mayoría. Efectivamente, la gente votó masivamente. La abstención
se redujo a un 40%. Se evidenció en la calle y las urnas, que, la mayoría de
los venezolanos rechazaba al chavismo; votando
más por los candidatos de oposición que por los chavista. Sin embargo de lo que
la AN resultó mayoritariamente chavista
No hace falta detallar qué y
cómo pasó. Es bien sabido. El CNE-SMARTMATIC, re-territorializó la
administración del fraude; mediante lo que, con más del 50% votos contra el
chavismo, resultó una AN 60% chavista. Pero si vale destacar que con una
fracción de oposición que resultó de más del
40%; un porciento que en cualquier contexto sería determinante; la
actual, no fue diferente ni mejor ni significó avance ni cambio alguno;
comparativamente con la anterior de 100%. parlamentarios chavistas. Y, no solo
que con esa asamblea nueva no hubo avance desde el 2010; en ningún plano de la vida y
realidad nacionales. Sino que por el contrario, la crisis general se profundizó
y redimensionó imparable; hasta el punto de que el rechazo nacional al régimen
chavista, hoy chavista-madurista, es absoluto; mayor al de entonces; hasta en
las mismas bases chavistas. A pesar de lo que los parlamentarios de oposición
son ignorados, acosados y despojados a
discreción de su fueros por la burocracia parlamentaria oficialista.