En la retórica oficial el tema del “magnicidio”
sustituyó al de “el golpe”. Aquel puede ser imputado a un pequeño grupo sin
mucho aparato; mientras que un “golpe” supone muchos oficiales altos y medios;
destacamentos de tropa, etcétera. Por lo que seguir manejando esa idea implicaba
aceptar que no hay tal unidad en las FANB; que hoy ya no son chavistas; y que algún sector y cantidad importante de
militares está, o tiene que suponerse que está, involucrado en la conspiración que se denuncia. Además de que en
las manipulaciones para “probarlo” tienen que mostrarse elementos creíbles; concretos;
al menos no demasiado chimbos; tanto cualitativa como cuantitativamente. Tanto debe
hacerse aparecer una cantidad suficiente con nombres y apellidos de oficiales
golpistas con suficiente mando real;
como una cantidad de efectivos, mandos medios y tropa, también suficientes, involucrados.