1 sept 2017

Regionales; participar o no; un falso debate IV/IV


.- El tema concreto de la gente es sobre el Poder y la región; que no se toca en lo campaña.
Entonces; lo menos determinante de estas regionales; es precisamente lo específicamente electoral; según, de resultados obscenamente previsibles. Mientras lo  determinante de fondo y de alcance; lo que implica el proyecto de Maduro; en proceso de implementación en el marco de lo electoral; pero supeditado y condicionado a sus resultados solo relativamente; y que responde a sus propias pautas; no se toca realmente.
No tiene alcance la discusión banal sobre candidaturas, proyectos, alianzas y posibles apoyos; sobre propuestas de gestión; etcéteras. El tema real de la gente; que se refiere a su problema concreto, de fondo, de una agenda ciudadana, regional, local, es sobre el Poder; específicamente sobre la relación del Poder y la región, y específicamente  las dimensiones vivenciales concretas en las que se contextualiza la condición ciudadana. Sobre la perversión que ya induce en ellas la actual estructura del Poder; y su potenciación previsible de implantarse el Proyecto Maduro.
El tema concreto de la gente es sobre el centralismo sobre el presidencialismo; y su impacto profundo, histórico y actual en las regiones y municipios; y su gente. El tema de fondo; hoy; en esta coyuntura; en contra el proyecto madurista; es sobre LA FEDERACIÓN; planteada dramáticamente hace casi doscientos años; a partir de “La Cosiata”; que hoy sigue sin resolverse; y que, hoy, es la clave de la posibilidad concreta de avanzar hacia salir de la crisis histórica bicentenaria; y la coyuntural en que estamos. El centralismo apunta a bloquear cualquier posibilidad de desarrollo integral autónomo regional y local. Y de imponerse con el proyecto madurista; de implantar “un solo gobierno” desde Miraflores hasta la última parroquia; la centralización y concentración absolutas del Poder; se cancelará indefinidamente las posibilidades de federalización del país.

Regionales; participar o no; un falso debate III/IV

.- No se trata de las regionales sino de LO regional. Del debate y la confrontación con el centralismo y el presidencialismo.
Desde enero del 2016; vengo tocando el tema de “las regionales”, que eran y son LA prioridad prioridad real para el país; sobre el revocatorio del 2016; y, este año,  sobre la constituyente de Maduro. Llamé la atención sobre el riesgo, que se concretó, de perder el 2016;  a los, efectos de  crear condiciones concretas para salir de la crisis. Y, mismo  hoy insisto, igual, infructuosamente; en no polarizarnos políticamente con la ANC; aparte y más allá de la protesta y la resistencia en la calle; para no perder también este 2017.
En el contexto chato; sin espesor; de nuestra “política”; en el que “lo político” se reduce a lo electoral; y la actividad o lucha “política” se reducen a lo candidatural; se entiende que mis llamados a priorizar sobre las regionales y locales; se malinterpretaran; como referídas a las elecciones regionales en concreto; que igual manejadas por el CNE; no aportarán nada hacia avanzar significativamente hacia la salir de la crisis.
Mi propuesta se refiere y siempre la referí a, LO REGIONAL; no específicamente a lo electoral regional. Viendo y asumiendo esto como un evento constitucional; una circunstancia, marco y hasta  pretexto; para el debate ciudadano sobre la cuestión del centralismo, el presidencialismo y la concentración nacional del Poder; con su correlato de la postración el estancamiento y el subdesarrollo de las regiones.  Y como ámbito para el desarrollo político-organizativo de base regional; ciudadano;  endógeno;  activando y potenciando las capacidades subjetivas y fácticas  que en ellas hay.
 Se trata de  diferenciar   LO regional; como dimensión política y político-territorial;  su activación como ámbito político a dimensionarse ante el poder central; de las elecciones regionales; un proceso per sé  presidencializante, centralizante, nacionalizante; desregionalizante. Ahora más que nunca; luego de la desregionalización perfecta de las habilitaciones; a partir de las que no hay sino 22 partidos nacionales  con derecho a postular.         
Cualquier reflexión seria sobre la coyuntura; y  la relación de las elecciones regionales con la crisis nacional; y aún más en concreto; en relación a la confrontación con el proyecto madurista; debe partir de dos premisas: 1.- las elecciones regionales no son tales “regionales”; sino nacionales; 2.- manejadas nacional y centralmente; ni inmediata ni en perspectiva, tienen nada que ver  con las realidades y crisis regionales; están en instancias diferentes; .y 3.- que solo a partir de la activación del potencial endógeno de lo regional; en función de su desarrollo integral; a partir de enfrentar y sacudirse el centralismo; será posible una acumulación básica de contrapoder ciudadano hacia salir de la crisis.

Regionales; participar o no; un falso debate II/IV

 .- Maduro como todos nuestros autoritarismos históricos se soporta en la asimetría del poder fáctico absolutamente concentrado en el gobierno central
Maduro sigue en el poder; digamos, “rueda libre” luego de  tres años de confrontarlo el país intensa y continuadamente, en todas las formas legales, pacíficas; pese a la peor crisis socioeconómica y humanitaria en la historia continental; a su empastelamiento político y al aislamiento internacional casi total.
Se explica, determinantemente, por la asimetría absoluta del poder fáctico que concentra el gobierno nacional; ante la carencia absoluta de capacidad para confrontarlo; de contrapoder; en el conjunto de la sociedad venezolana. En la sociedad venezolana a ningún nivel en ningún plano ni sector; ni históricamente ni hoy; ha habido ni hay la más mínima capacidad para frenar ninguna acción presidencial; del poder central. Ni históricamente se conformaron; nunca se permitieron, al contrario se reprimieron y/o pervirtieron; ámbitos de acumulación autónomos  o específicos de contrapoder ciudadano; de base. Hoy, a nivel nacional no hay posibilidad ninguna de acumulación de capacidad de confrontación ciudadana con el gobierno central.
Así, pese a la intensidad y calidad ético-política de cuatro meses de protestas y resistencias; la correlación general de poder concreto, fáctico, actual; nacional; es la misma de antes de las elecciones parlamentarias del 2015. Pese al deterioro y los fracasos políticos que ha tenido y la carencia absoluta de apoyo sociopolítico real; al entrampamiento en que esta y el estancamiento del país. Salvo en algunas regiones concretas; no ha habido crecimiento ni acumulación de capacidad real para confrontarlo. Obviamente porque la forma, digamos, “la estrategia” con que se le ha enfrentado  ha sido la polarización; ha sido retarlo “de quién a quién”; según “nacionalmente”; en su propio terreno; en el que tiene  todas sus ventajas. Cuando lo único verdaderamente nacional que hay en el país, es precisamente el gobierno; la presidencia. Aparte de lo que no hay en ningún plano de la sociedad  nacional; capacidad ninguna, fáctica concreta; realmente nacional; para promover ni implementar dinámicas políticas ni sociopolíticas nacionales. 
Lo único realmente serio; realmente político; que puede plantearse en función de avanzar hacia salir de la crisis; es promover en el marco del debate sobre el Poder, sobre su concentración;  la activación de  procesos de acumulación social, ciudadana, de fuerzas; hacia, en perspectiva, una correlación de fuerzas en la que la asimetría del poder nacional; no tenga las sobre-ventajas que hoy tiene.

31 ago 2017

Regionales; participar o no; un falso debate. I/IV

-
.- Participar o no; votar o abstenerse; falsos debates.
El de las regionales; sobre si participar o no; todavía no cerrado; ha sido un debate sin sentido; un debate falso. Como lo sigue siendo, sobre si votar o abstenerse. Tanto participar, como no hacerlo; tanto votar como no hacerlo; tienen iguales suficientes justificaciones; o, pretextos; siempre relativos de ambas partes. El hecho es que la mitad de los venezolanos rechaza las regionales; se va a abstener; mientras la otra mitad las asume y va a votar.
En relación a las burocracias de las oposiciones; no a la subjetividad social, de la gente de a pie; la posición de participar es pragmatismo puro; sea cual sea la retórica. En relación a la gente; la disposición a asumirla deriva de la ingenuidad y la falta de referencias, de la banalización; del desconcierto. Lo que tiene que ver con que, haya sucedido lo que haya sucedido y suceda lo que suceda; en el país no hay debate; en relación a nada. Solo hay campañas y estrategias de manipulación mediática. Oportunismo, inmediatismo; retórica mesianismo. Con la lamentable sucesión de desconciertos masivos; uno tras otro; luego de cada frustración una tras otra.  
La decisión que tomaron las burocracias partidistas; todas las que tenían con qué; o sea, las habilitadas; fue, la misma; participar. Sin la menor expectativa de que tal participación incida en nada en la dinámica nacional. Sean cuales sean los resultados concretos de las votaciones para gobernadores en octubre; nada va a cambiar por esa participación. Sea cual sea la participación de los, partidos, la participación de la gente votando; los resultados serán como desde ya se sabe que van a ser: luego del procesamiento y las totalizaciones hecho por el mismo CNE de Lucena que casi triplicó los totales reales auditados el 30J. Los  resultados de octubre; calzarán exactamente en el patrón de los de la ANC.

13 jul 2017

PLEBISCITO:EJERCICIO DEL PODER ORIGINARIO: UN NUEVO 11 DE ABRIL

.- Plebiscito mata “constituyente perfecta” madurista. 
Las burocracias chavistas, particularmente la madurista; desconcertadas; acusaron  el golpe del llamado de la AN al plebiscito del 16J; contra la constituyente de Maduro y su pretensión reeleccionista; contra el  involucramiento de las FANB en su proyecto fascistizante; contra el presidencialismo y la negación de la independencia de los poderes.
Comprensible su desconcierto Pese a la evidencia del rechazo de ocho o más de cada diez venezolanos al proyecto madurista; y luego de tres meses continuos de resistencia  y protestas de calle; el madurismo y sus aliados, circunstanciales en el gobierno; en crisis interna intensa “en pleno desarrollo”; pero todavía, cómodamente; con margen; siguió avanzando, “rueda libre”; sin mayores trabas; en el montaje de su mascarada constituyente; con el Plan República dimensionado, etcétera. Para, básicamente con la partidización y militarización absolutas discrecionales del sistema electoral; garantizarse la reelección de Maduro y la mayor concentración y centralización presidencial del Poder. Todo iba perfecto; hacia “la constituyente perfecta”, como habría dicho Chávez.
El llamado de la AN a consulta popular que, evidentemente no habían procesado en ninguno de sus escenarios; los dejó en el aire; los descuadró. Los dejó sin respuesta política ni fáctica. En la perspectiva bien cierta, de que se concrete una consulta popular masiva; el plebiscito; con quizá decenas de millones de participantes; voluntaria, expresa y nacionalmente movilizados contra su proyecto. Ante la que  no valen retóricas ni “marchas” vehiculizadas; ni Plan República en trance de Plan Avila;. ni terceras fases del “Plan Zamora”. Hasta el punto de que,  el único recurso del que han logrado echar mano, es el de mimetizarse en él; convocando para el mismo 16J; un supuesto “simulacro” de lo que, según, sería el 30J. Para el que Tibisay Lucena; patética; informó que tiene unas 1.200 máquinas. Así de masivo el mismo madurismo y en general los factores de Poder, prevén, con razón, que será la movilización nacional anticonstituyente antimadurista del 16J.